
Calculadora de fecha de parto
¿Cuándo nacerá tu bebé? Usa nuestra calculadora de fecha de parto para conocer la fecha exacta según tu última menstruación (FUM) o día de concepción.
| RESULTADO | |
|---|---|
| Probablemente todavía no esté embarazada. | |
| La fecha de parto estimada | Oct 28, 2023 |
| Actualmente | Semana 19 |
| Trimestre | Segundo |
| Tamaño y peso del bebé | 8.74 pulgadas (22.2 cm) y 7.87 onzas (223 gramos) |
| Su bebé probablemente fue concebido el | Feb 4, 2023 |
Hubo un error con tu cálculo.
Última actualización: 27 de junio de 2026
Tabla de Contenidos
- Por qué utilizar nuestra calculadora de la fecha de parto
- La duración del embarazo
- Edad gestacional (menstrual) y edad de concepción (ovulación)
- Métodos médicos para calcular la fecha estimada de parto
- Señales de parto inminente
¿Tu prueba de embarazo ha dado positivo y te preguntas cuándo nacerá tu bebé? Nuestra calculadora de la fecha de parto te ayudará a planificar la llegada de tu pequeño. Puedes calcular la fecha probable de parto (FPP) utilizando el día exacto de la concepción o la fecha del primer día de tu última menstruación (FUR).
Saber cuándo nacerá tu bebé es fundamental para garantizar que tanto tú como tu hijo reciban los mejores cuidados prenatales. Ten en cuenta que esta calculadora de embarazo está diseñada para ofrecerte una estimación precisa. Sin embargo, es completamente normal que las fechas varíen ligeramente y que los bebés decidan nacer en días diferentes a la fecha estimada.
Por qué utilizar nuestra calculadora de la fecha de parto
La calculadora de embarazo tiene un propósito muy claro: darte una estimación fiable de cuándo nacerá tu bebé. Esta herramienta online es especialmente útil para las mujeres que acaban de descubrir su embarazo y desean conocer su fecha probable de parto antes de su primera cita con el ginecólogo. Como hemos mencionado, el resultado es orientativo, ya que apenas un 4 % de los bebés nacen exactamente el día previsto.
Conocer tu fecha de parto no solo te permite organizar y preparar la llegada del recién nacido, sino que también proporciona a tu médico información clave para llevar un control adecuado del desarrollo fetal y de tu salud gestacional.
Aunque existen diversos métodos para hacer este cálculo, algunos son más exactos que otros. Durante tus consultas médicas, el especialista podría ajustar esta fecha basándose en el historial de tu regla y en las mediciones obtenidas mediante ecografías.
La duración del embarazo
Clínicamente, el embarazo se empieza a contar desde el primer día de tu última regla. Esto significa que las dos semanas previas a la concepción real ya se incluyen en el cálculo de las semanas de gestación. Un embarazo a término dura una media de 40 semanas desde esa última menstruación, lo que equivale a unos nueve meses del calendario o 280 días.
En el desarrollo de tu bebé, cada semana es vital. Se considera prematuro o pretérmino a todo bebé que nace en la semana 37 o antes. Los pequeños que nacen antes de la semana 38 tienen una mayor probabilidad de requerir atención especializada en la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).
Edad gestacional (menstrual) y edad de concepción (ovulación)
El método más empleado por los profesionales de la salud para estimar la fecha de parto es basarse en el primer día del último período menstrual. La fecha probable de nacimiento se fija 40 semanas después de ese día. La gran ventaja de este cálculo es que la mayoría de las mujeres recuerdan perfectamente cuándo comenzó su última regla, un dato mucho más fácil de identificar que el día exacto de la ovulación. No obstante, podría ser menos preciso si tienes un ciclo menstrual irregular o si estabas tomando anticonceptivos.
Por otro lado, la edad por ovulación (o edad concepcional) se utiliza cuando sabes exactamente qué día concebiste. Si cuentas con este dato, solo necesitas sumar 38 semanas desde esa fecha para obtener tu fecha de parto. Este método es ideal para las mujeres que llevan un control estricto de su ciclo y utilizan una calculadora de ovulación para predecir sus días más fértiles.
Es importante recordar que determinar el momento exacto de la concepción puede ser complicado, incluso conociendo el día de la ovulación. Los espermatozoides pueden sobrevivir en las trompas de Falopio hasta cinco días, pero el óvulo solo es viable para ser fecundado durante unas 12 a 24 horas. Por tanto, si tuviste relaciones sexuales un par de días antes de ovular, el embarazo pudo haberse producido días después de ese encuentro.
Métodos médicos para calcular la fecha estimada de parto
Existen distintos procedimientos clínicos que tu matrona o ginecólogo pueden emplear para calcular tu fecha de parto. A continuación, te explicamos cómo funciona cada uno de ellos:
Midiendo los niveles de hCG
La hCG (gonadotropina coriónica humana) es conocida popularmente como la "hormona del embarazo". Es producida por las células que formarán la placenta, cuya función es nutrir al óvulo una vez fecundado y adherido al útero. Los niveles de hCG pueden detectarse mediante un test de orina entre 12 y 14 días después de la concepción, y de forma aún más temprana (alrededor del día 11) mediante un análisis de sangre.
Las pruebas de embarazo caseras reaccionan a la presencia de hCG en la orina para mostrar un resultado positivo. En la clínica, los médicos pueden solicitar un análisis de sangre para confirmar el embarazo y analizar las concentraciones de esta hormona antes de programar la primera ecografía.
Fecha de la última menstruación
Tras un test de embarazo positivo, el método universal para calcular la fecha probable de parto es usar la fecha de tu última menstruación (FUR). Puedes introducir este dato directamente en la calculadora de embarazo, o bien aplicar la regla de Naegele: sumar 7 días a esa fecha y restar 3 meses. Una forma más directa de entender la ecuación es simplemente sumar 40 semanas al primer día de tu periodo menstrual.
Ecografía
Cuando los cálculos por última regla no son claros, los médicos recurren a la precisión de una ecografía. Estas pruebas son extremadamente eficaces para datar las semanas de embarazo, especialmente cuando se realizan antes de la semana 20 de gestación.
Hasta la séptima semana, es posible calcular la edad gestacional con altísima precisión midiendo el tamaño del embrión. Durante estas primeras semanas, el desarrollo temprano es prácticamente idéntico en todas las mujeres.
A partir de la décima semana, el tamaño del feto empieza a verse influenciado por diversos factores, como la genética, el peso de los padres o la dieta materna. Esto explica por qué bebés completamente sanos, en la misma etapa de desarrollo intrauterino, pueden presentar tamaños y pesos distintos.
A partir de la semana 12, la edad gestacional se determina mediante la fetometría. Se trata de un método de medición ecográfica que evalúa el tamaño de los huesos de los brazos, las piernas, la circunferencia de la cabeza y los órganos internos del feto.
Además de fechar el embarazo, la fetometría es clave para determinar:
- La presencia o ausencia de anomalías físicas en el feto.
- Posibles signos de retraso en el crecimiento intrauterino.
- Marcadores de alteraciones genéticas.
Después de la semana 23, la fetometría pierde fiabilidad para recalcular la fecha de parto. En esta fase, los médicos se centran en utilizar la ecografía para monitorizar el desarrollo fetal general.
Movimiento fetal
Las embarazadas suelen percibir los primeros movimientos de su bebé entre las semanas 18 y 25, aunque las madres que ya han tenido hijos antes pueden notarlos de forma más temprana. Sentir las primeras pataditas es un signo tranquilizador del bienestar fetal; de hecho, no es raro que algunas mujeres con ciclos irregulares no se percaten de su embarazo hasta este momento si no han tenido otros síntomas previos.
A lo largo del proceso, tu equipo médico vigilará la postura del bebé en el útero. Aunque es normal que en las primeras etapas esté de nalgas (con la cabeza hacia arriba), la gran mayoría se gira y se coloca en posición cefálica (con la cabeza hacia abajo) semanas antes del parto, generalmente entre las semanas 28 y 30. No obstante, la posición del bebé por sí sola no predice cuándo comenzará exactamente el parto.
Fecha de FIV (Fecundación In Vitro)
Si has logrado tu embarazo a través de un tratamiento de Fecundación In Vitro (FIV) o la transferencia de embriones criopreservados, debes usar la fecha de la transferencia embrionaria para el cálculo. Por ejemplo, si la clínica te transfirió embriones de cinco días (blastocistos), debes sumar 261 días a esa fecha para conocer tu fecha de parto.
En cambio, si la transferencia se realizó con embriones de tres días de desarrollo, deberás contar 263 días en adelante. De todas formas, no tendrás que preocuparte por hacer estas matemáticas, ya que tu especialista en fertilidad te facilitará la fecha exacta.
Examen ginecológico
Si existe la posibilidad de que estés embarazada, tu médico probablemente realizará un examen pélvico en consulta. Durante esta revisión, buscará cambios físicos que sugieran la existencia de un embarazo. Es importante destacar que los signos clínicos que se buscan no confirman la gestación por sí solos, pero sí son algunos de los primeros indicios visibles.
Un examen ginecológico es muy útil para evaluar la situación cuando te acercas a las seis semanas de gestación. En esta etapa, el flujo sanguíneo aumenta, provocando que el tejido del cuello uterino adquiera un tono más oscuro o azulado y que las venas sean más notorias. A esto se le conoce médicamente como el signo de Chadwick, y rara vez es visible antes de la sexta semana.
Señales de parto inminente
En la recta final del embarazo, es común que las emociones estén a flor de piel; la ansiedad y las ganas de conocer a tu bebé son abrumadoras. Tras tantos meses de espera, la mayoría de las futuras mamás solo desean que estas últimas semanas pasen rápido.
Si te sientes impaciente y te preguntas si tu bebé está a punto de nacer, presta atención a estos primeros síntomas de parto:
- Calambres o cólicos: Muchas mujeres experimentan molestias similares al dolor menstrual, muy distintas a las falsas contracciones de Braxton Hicks. Estos calambres pueden ser intermitentes durante días u horas; no son insoportables, pero se hacen notar.
- Presión pélvica: Es posible que sientas una fuerte presión en la zona de la pelvis o la vagina. Esto suele deberse al "encajamiento", un proceso en el que la cabeza del bebé desciende hacia la pelvis materna, dándote la sensación de que tu barriga "ha bajado".
- Pérdida del tapón mucoso: Si notas un cambio drástico en el flujo vaginal (más espeso o gelatinoso), es probable que hayas expulsado el tapón mucoso. Este tapón actúa como barrera durante todo el embarazo, protegiendo al bebé frente a bacterias externas.
- Cambios en el flujo: Tu flujo puede volverse más abundante, pegajoso, o presentar un ligero color rosado, marrón claro o sanguinolento.
- Fatiga extrema: Es normal que sientas un nivel de cansancio físico mucho mayor de lo habitual.
- Diarrea o alteraciones digestivas: Las hormonas del parto también pueden relajar los músculos del tracto digestivo, provocando deposiciones más sueltas.
- Dolor agudo y punzante en la entrepierna: Generado por la presión de la cabeza del bebé sobre los nervios pélvicos.
- Brotes de energía (El síndrome del nido): Se trata de una intensa inyección de energía que sienten muchas madres, impulsándolas a limpiar, ordenar y preparar todo el entorno del hogar antes de la llegada del recién nacido.
Recuerda que experimentar solo uno de estos síntomas no garantiza que dar a luz sea cuestión de horas. Sin embargo, si notas una combinación de varios de ellos, ¡es muy probable que conozcas a tu bebé en tan solo unos días!




